"Hay que estar siempre embriagado. Todo consiste en eso: es la única cuestión. Para no sentir la carga horrible del Tiempo, que os rompe los hombros y os inclina hacia el suelo, tenéis que embriagaros sin tregua.
Pero ¿de qué?, De vino, de poesía o de virtud, de lo que queráis. Pero embriagaros.
Y si alguna vez, en las gradas de un palacio, sobre la hierba verde de un foso, en la triste soledad de vuestro cuarto, os despertáis, disminuida ya o disipada la embriaguez, preguntad al viento, a la ola, a la estrella, al ave, al reloj, a todo cuanto huye, a todo lo que gime, a lo que rueda, a cuanto canta, a todo lo que habla, preguntadle la hora que es; y el viento, la ola, la estrella, el ave, el reloj, os contestarán: "¡Es la hora de embriagarse, para no ser esclavos y mártires del Tiempo, enbriagaos, embriagaos sin cesar. De vino, de poesía o de virtud; de lo que queráis"
( Ch. Baudelaire: Pequeños poemas en prosa)
ese otoño
un abrazo y buen comienzo de semana
Baudelaire era moderno, a quién se le oculta... pero este texto en particular, me ha parecido siempre especialmente ligero y actual, parece como si aún consiguiera moverse a nuestra velocidad. Es fascinante. Me recuerda incluso un poco a la prosa de León Felipe...
Saludos ;)