Rothko o Buscando un tema desesperadamente
M. acercó lentamente sus dedos sobre el charco de sangre de forma ovoidal que había junto a la rodilla derecha del muerto, una rodilla que ahora era como una grotesca protuberancia, un saquito lleno de huesos pequeños e irregulares en el centro de una pierna descoyuntada que descansaba inerte sobre el brillante parqué. Cuando sintió en las yemas de sus dedos el contacto viscoso y bermellón de la sangre, el pulso de las sienes se le disparó y su garganta emitió un extraño sonido gutural. Hizo un pequeño círculo con el dedo índice sobre el untuoso humor y fue, al detenerlo, cuando levantó su vista hacia el Rothko que apoyado en el suelo se erguía detrás del pie derecho del cadáver que se había escapado de un zapato acharolado .
Era una tela sin marco, de más de un metro de altura. Sobre un fondo gris oscuro emergía, titubeante, un recuadro de un rojo carmesí similar al de la sangre esparcida por el suelo. M. lo miró despacio, largamente, mientras una venática sonrisa aparecía en su rostro. A medida que sus ojos brillaban sus extraviados sentidos se fueron apaciguando. Con un vigor inesperado se levantó del suelo, frotó, para limpiárselas, sus manos viscosas por el pantalón y fue cuando quiso coger la obra que su pulgar derecho, sucio todavía, dejó su marca sobre el ángulo gris del cuadro. M. dió un grito que resonó en el silencio blanco del barroco dormitorio. Dió un salto hacia atrás mientras agarraba con fuerza la cruz griega que colgaba de su cuello. "Lo limpiaré en casa" murmuró.
Sosteniendo la tela con ambas manos, abandonó el piso dejando las puertas abiertas. Pulsó el timbre del ascensor, pero no consiguió que subiera. Por la escalera se cruzó con alguien, pero la tela, a modo de parapeto ladeado, sólo permitía ver al hombre que ascendía, el extremo de sus piernas cubiertas con unas gruesas medias negras salpicadas de sangre.
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-¿No es extraño ese toque rojo sobre el gris del fondo? Nunca había visto una pincelada tan peculiar en un Rotkho -comentó Mrs. Rutterford de la Tate Modern de Londres mientras acercaba sus ojos miopes a la tela.
-Esta inesperada pincelada en un ángulo es lo que hace a este Rothko excepcional, Mrs. Rutterford. Unico -le contestó con firmeza M. mirándola a los ojos.
-Sí, es un rotundo rojo sangre que ilumina la placidez neutra del gris. Me pregunto si estaría usted dispuesta a vender la obra
M. la miró y sonrió malévolamente.



videosdearte dijo
2009...Año de Resurrección ..!
Todos los años...por éstas fechas, nos planteamos un saludo personal según nuestra historia y la del mundo...
Éste año...creímos que no lo podíamos hacer.
Dijimos...¿ cómo expresar éste momento tan...crítico...?
Y cómo lograr una oportunidad...en ésta crisis...?
Aquí está el resultado...
Un inmenso abrazo
ACQUAeLUNA
Cris ACQUA y Carmen LUNA
http://www.youtube.com/watch?v=mLkD67YnWYg
28 Diciembre 2008 | 07:30 PM